diseño UX

Ser UX

Qué entendemos por experiencia de usuario y cuáles son las habilidades y conocimientos definen al profesional UX

Hace ya unos meses que recorro exhaustivamente los principales portales de búsqueda de empleo  observando cómo el término UX se propaga generando mutaciones increíbles y alcanzando límites insospechados.

Creo que esto tiene ver con dos fenómenos que convergen y que parece que están implosionando, en este mismo momento, en el seno de las grandes empresas del país: la transformación digital y la introducción del pensamiento de diseño y la creatividad en la cultura corporativa. La necesidad de llevar a cabo cambios radicales en la forma de pensar e implementar nuevos productos y servicios, demanda nuevos perfiles profesionales en constante transformación. La confusión está servida.

¿Qué es Experiencia de Usuario?

Una definición amplia, diría que se trata de una disciplina que estudia todos aquellos elementos que afectan y conforman la experiencia de los usuarios con una organización (con sus productos, sus servicios o su marca) con el objetivo de influir en sus percepciones y comportamientos hacia ella.

En este sentido, todo aquello que el usuario pueda ver, tocar, escuchar y oler; todo aquello con lo que pueda interactuar (ya sean interfaces físicos, digitales o incluso personas) es susceptible de ser pensado y diseñado con el objetivo de orientar e influir su experiencia.

Sin embargo, en realidad cuando hablamos de UX (que es el acrónimo de Experiencia de Usuario en inglés), nos estamos refiriendo a algo mucho más acotado, porque el término suele asociarse única y exclusivamente al ámbito de lo digital. Y ¡ojo! cuando hablo de digital, me refiero a productos y servicios tecnológicos en los que median pantallas, no de todo el espectro de productos y servicios tecnológicos. (La lectura de “The best interface is no interface” es una buena bofetada en la cara a la innovación actual que parece no ver más allá de las pantallas).

Así es que el profesional de UX sería aquel que estudia, crea y sincroniza todos aquellos elementos que afectan y conforman la experiencia de los usuarios con productos y servicios digitales con el objetivo de hacerlos deseables, amigables, eficaces y fáciles de usar.

Entonces ¿cuáles son las habilidades y conocimientos que definen a un diseñador UX?

El diseño de UX abarca cuatro grandes áreas: investigación, diseño de interacción, diseño de interfaz (o diseño visual) y diseño de información. A grandes rasgos…

  • La investigación tratará fundamentalmente de comprender al usuario y sus necesidades, deseos y motivaciones.
  • El diseño de interacción definirá la lógica de las interacciones del usuario con el producto o servicio. Es decir, qué tareas va a poder realizar y cómo va a lograr llevarlas a cabo con éxito.
  • El diseño de interfaz o diseño visual, conjugará diferentes elementos tales como color, tipografía, espacio, etc. para transmitir de manera eficaz los valores, la relevancia e importancia del producto o servicio en cuestión.
  • Mientras que el diseño de la información, tratará de comprender claramente la información y los contenidos que relevantes para el usuario y estructurará su distribución a través del flujo de su interacción.

En cuanto a habilidades imprescindibles, básicamente son dos. En primer lugar, la comunicación. El diseñador UX va a tener que estar en comunicación constante con clientes o usuarios, con agentes clave del proyecto en cuestión y con los miembros de su equipo. Y en segundo lugar, la capacidad de aprendizaje, ante cada nuevo reto o problema que haya que solucionar.

Llegados a este punto.

¿Hay un único perfil de UX?

No, no hay un único perfil de UX, de hecho, en tanto en cuanto el perfil es muy reciente, la formación de origen puede ser tan dispar como bellas artes, comunicación, sociología, diseño, publicidad, documentación, informática, etc. Y por lo tanto habrá UX cuyo punto fuerte sea la investigación y para otros lo será diseño visual o el diseño de información o el de interacción.

UX es un enfoque, un paraguas bajo el que se encuentran una serie de disciplinas encaminadas hacia un mismo objetivo: diseñar la mejor experiencia de usuario posible. Consultor de experiencia de usuario, Arquitecto de experiencia de usuario, Diseñador UX/UI, UX Unicorn, Diseñador visual y UX, UX researcher… Las denominaciones y los roles son interminables y hacen mella en la crisis de identidad profesional que cíclicamente atrapa a quienes nos dedicamos al diseño digital. ¿Qué tal si a la definición de los roles profesionales se añaden adjetivos que delimiten y reflejen las verdaderas necesidades y tareas de los puestos en cuestión? No se trata tanto de inventar nuevos títulos o denominaciones, sino de saber qué habilidades y conocimientos son necesarios para desempeñar el trabajo de la mejor manera.